Número 1, mayo de 2007
 

Avances en la implementación de una red pluviométrica en el noroeste de México

René Lobato Sánchez

 

Figura 1
Figura 1. Capacitación para toma de registros a una voluntaria en el estado de Sinaloa. El usuario es quien agrega la información a la base de datos que se baja de la Internet, en la cual se despliega gráficamente.

Con los objetivos de contar con una mejor definición espacial de la lluvia para estudios de variabilidad climática, así como de mejorar el conocimiento sobre los procesos atmosféricos que ocurren en la región conocida como el Monzón Mexicano (Douglas et al., 1993) se programó para el periodo 2003-2008 realizar el Experimento del Monzón de América del Norte (NAME, por sus siglas en inglés). Como una componente importante para validar dicho experimento, se implementó una campaña de mediciones de superficie y altura durante 2004, además de la instalación temporal de una red de radares Doppler, perfiladores verticales y globos piloto en la región conocida como el “dominio central” (Tier 1 Domain) (Higgins et al., 2003). Con el financiamiento de la NOAA, y particularmente con el Programa de Pronóstico Climático para las Américas (CPPA, por sus siglas en inglés), en colaboración con el Centro de Predicción Climática (CPC/NOAA) y el IMTA, se instaló una red pluviométrica simple en los estados de Sonora, Chihuahua y Sinaloa, con una cantidad aproximada de 1,100 pluviómetros, además de 250 termómetros, estos como parte complementaria al experimento. La red se pensó, además de para participar en el experimento del 2004 y obtener datos junto con las demás redes de observación participantes, para dejarla como un legado a la contribución de la información climatológica del país. Para este fin, se consideró importante la participación de la sociedad en general: escuelas, hospitales, presidencias municipales, seguridad pública, organismos de protección civil, asociaciones de agricultores y ganaderos, distritos de riego, entre otros (figura 1). Esta es la primera vez que se organiza en México una red de monitoreo climático con la colaboración voluntaria de la sociedad, donde no se considera la contribución o pago por hacer las mediciones requeridas, sino que se invita a la comunidad a compartir las actividades y los resultados de la totalidad de las mediciones de la red (Lobato et al., 2005). Este esfuerzo ha permitido que la red no solo sirva para fines de investigación científica, sino que también se utilice para monitoreo y previsión a tiempo real; por ejemplo, en los estados de Sonora y Chihuahua se aprovecha la infraestructura existente de radio, comunicación y telefonía por satelite de tal forma que la mayoría de los sitios reportan diariamente.

Figura 1
Figura 2. Despliegue de la información de lluvia acumulada el 15 de agosto de 2006. Con esta red se pueden definir mejor los patrones de precipitación y los análisis regionales de alta resolución espacial.

La medición de lluvia y temperatura es muy simple; esto ha permitido que no se requiera un entrenamiento largo ni el nivel de estudios medio superior. Es suficiente con saber leer y escribir, que es la situación normal en la mayoría de las poblaciones rurales de nuestro país. Asimismo, este proyecto ha servido para interesar a la comunidad en la importancia de hacer registros de las variables antes mencionadas.

Entre los resultados relevantes que se pueden observar y cuantificar están los siguientes:

Una mejor definición de los patrones de precipitación (figura 2): se observa la distribución de los pluviómetros y, al mismo tiempo, la lluvia registrada para el 15 de agosto de 2006. Se puede apreciar que la formación de la lluvia obedeció a mecanismos atmosféricos locales ocasionados por fuertes inestabilidades termodinámicas, que sufrieron un incremento por la presión atmosférica resultante del encuentro de flujos de superficie con la accidentada topografía de la región. Recordemos que en esta región se encuentra la bellísima Sierra Madre Occidental. Otra característica de estos sistemas es su rápida e intensa evolución, ya que en un sitio puede llover en forma considerable y a unos metros de él no caer una gota. Para fines de comparación, en la figura 3 se muestran los registros obtenidos para el mismo día de la red climatológica nacional del SMN. Se aprecia que la red pluviométrica ofrece una mayor definición espacial de la ocurrencia de la lluvia. Uno de los objetivos planteados por este proyecto es que la red pluviométrica se pueda mantener por muchos años, tal que nos permita definir en términos climáticos la variabilidad respectiva en la región. Con este propósito, la red será transferida a los usuarios el próximo año, para su posterior mantenimiento y operación.

Figura 1
Figura 3. Lluvia acumulada obtenida de la red nacional climatológica del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Los contornos de precipitación tienen menor definición espacial y, por lo tanto, la red no captura sistemas convectivos de menor escala.

 

Referencias

Douglas, M. W., R. A. Maddox, K. Howard y S. Reyes, “The Mexican Monsoon”, Journal of Climate, Vol. 6, pp 1665-1677, Agosto de 1993.

Higgins, R.W., A. Douglas, A. Hahmann, E. Berbery, D.S. Gutzler, J. Shuttleworth, D. Stensrud, J. Amador, R. Carbone, M. Cortez, M. Douglas, R. Lobato, J. Meitin, C. Ropelewski, J. Schemm, S. Schubert y C. Zhang, “Progress in Pan-American climate variability research, The North American Monsoon System”, Atmósfera, 16, 29-65, 2003.

Lobato, R., W. R. Higgins, O. Rodríguez, W. Shi, F. Oropeza, C. Arias, I. Mendoza y J. A. Salinas, "The NAME Simple Raingauge Network", VAMOS Newsletter of the Variability of American Monsoon Systems Project, Núm. 2, pp 26-28, octubre de 2005.

 

 

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